Mostrando las entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 11, 2008

Días de infancia feliz

No sé porqué en estos días me han venido tantos recuerdos de infancia, como cuando jugábamos con mi hermano, al almacén y escondidos recogíamos corontas de choclo, semillas de todo tipo, furtivamente una caja de fósforos con uno que otro dentro, y nuestro tesoro más preciado, un pedazo de vela. Armábamos con un secador de mimbre afirmado por unos troncos, organizando un mostrador y despensa con unas cajas de tomate. En la noche, para que nadie descubriera esos grandes tesoros, tapábamos nuestro “negocio” con unos sacos paperos. Al día siguiente, nos levantábamos temprano, para correr al gallinero y sacar los primeros huevos del gallinero, tomábamos desayuno en la mesa que estaba en la cocina tomando té con leche y pan recién salido del horno, después era solo juego, hasta que llegaba la hora del almuerzo, repetíamos la misma ceremonia y a jugar hasta que nos dejaran hacerlo, ya que bajando el sol debíamos ayudar con algunos deberes como guardar la gallina con los pollitos, en verano tapar los duraznos que nuestro abuelo secaba para el invierno. Los días de escuela nos gustaban mucho, ir a clases para nosotros siempre fue un premio. Hemos crecido, las grandes y pequeñas enseñanzas recibidas en esos tiempos nos han permitido llevar una vida simple y buena. Gracias a todas las personas que nos enseñaron algo, desde como hacer un volantín hasta cocinar, conocer lo bueno y lo malo. Saber que los niños pueden ser felices con pequeñas cosas, y no necesariamente de gran valor monetario. El correr y sentir el viento en nuestros rostros cuando queríamos hacer volar un pequeño volantín hecho por nuestras manos, ver el milagro de la vida, a través del nacimiento de un pequeño ternero, o una hermosa y rosada mamá cerda amamantando a sus cerditos, coger de un árbol un fruta a medio madurar, tantas cosas hermosas que siempre quedaran en nuestras memorias.

miércoles, febrero 13, 2008

Fantasia




Nuevamente, en un minúsculo reino, se han reunido los seres mágicos para celebrar el nacimiento de otro pequeño príncipe. Llevan sus alforjas plateadas, tejidas con una suave telaraña la que es colmada de polvo de los cometas, las estrellas han detenido su marcha para ver el rostro del niño que poco a poco abre sus ojos.

Pequeñas hadas iluminaran su camino, y un arpa mágica arrullara sus sueños, un pequeño dragón calentará la habitación para que no sienta frío. Caracoles dorados, gnomos, pequeños seres etéreos, todos los habitantes de fantasía llevan en sus pequeñas manos, los dones que recibirás y te acompañaran en tu camino...

Para Benjamín, con todo mi amor,




jueves, enero 31, 2008

Derrumbe de la infancia


Cerraron los portones con cadenas y candados, solitarias se veian las añosas parras y ciruelos. Era el momento de emigrar, dejar atras todos los recuerdos de nuestra infancia olorosita y calida. Miramos, ahora, desde la calle, como desconocidos, los que llegan nada sabran de las alegrias, penas, y logros que se forjaron en ese pedazo de tierra, nuestras alegrias, nuestras penas, nuestros logros. Hoy solo nos quedan las imagenes que nuestra memoria guarda, recuerdos que se agolpan, colores, sabores, aromas que nos acompañaran por lo que queda de nuestras vidas.

miércoles, julio 12, 2006

Abuela ...

Es bueno contar contigo, es bueno ver tu rostro marcado por el tiempo, tu pelo tomado en un moño sostenido por viejas horquillas. En mis sueños siempre estas acurrucandome y dandome la tranquilidad para no encontrar mostruos en el ropero, ni duendes en el viejo tocador de marmol. Viviras siempre en mi con tus enseñanzas y consejos ...

martes, febrero 21, 2006

Dones ...


En un lejano bosque, de un minúsculo reino, el pequeño príncipe es llevado en un carromato tirado por unicornios, entre las sombras y luces que suavemente se dibujan en el cielo.
Las ninfas llevan la alforja tejida, finamente con hilos plateados de una telaraña, la que es colmada con polvo de estrellas.

Las jóvenes nodrizas comienzan su danza alrededor de la fuente donde se reflejan los niños nonatos y almas perdidas, todos ser mágicos de los cuentos, gnomos, hadas, sátiros, duendes, seres transparentes y etéreos están reunidos a tu alrededor para darte los dones que te acompañaran toda tu vida.

Para Sebastián con todo mi amor,



jueves, febrero 16, 2006

Dejame que te cuente ...

Las puestas de sol me traen recuerdos de los días que corrían cuando tú naciste. Eras una cosita hermosa, exquisita, gordito, daban ganas de morderte. Tenías los pies tan hermosos, tus facciones definidas, eras un hombre en miniatura. Se arremolinaba tu pelo sobre tus ojos, el ceño fruncido, al igual que mi padre, siempre me ha dicho una amiga "lo que se hereda no se hurta", y viendo otros rasgos eres parecido al abuelo de la mamá, no solo en tu cara sino que todo tu cuerpo, daba la impresión que al nacer todos nuestros ancestros se fusionaron en ti. Creciste y mientras esto sucedía comencé ha ser tu confidente. La primera vez que fui al colegio, como tu apoderada, fue porque el niño había realizado algunos actos reñidos con la disciplina de tan digno establecimiento educacional. La única ventaja que teníamos que tu profesora de kinder, también había sido mi profesora, así que entre bla bla y bla bla, terminamos riéndonos de tu gran salida y alabamos tus condiciones de líder, al conseguir que los dos cursos que estaban en clases salieran al patio porque "estoy aburrido, vamos a jugar mejor", y cual general dirigiendo sus tropas, sacaste a los 80 niños que tranquilamente armaban rompecabezas de madera, bajo la mirada atónita de las abnegadas educadoras. Transcurrió el tiempo y tus hazañas seguían dándole sal y pimienta a nuestras vidas. Pasamos los sustos mas grandes cuando ya conducías y le pedías el auto al papá (vehículo que aun manejas), sobre todo esas noches interminables cuando no dabas ninguna señal de vida, y pensábamos que todas las desgracias del mundo podían haberte sucedido, cuando estábamos a punto de llamar a carabineros, hospitales y a quien se nos podía ocurrir, llegabas, y con esa tranquilidad que te caracteriza nos decías: “para que se preocupan tanto, las malas noticias vuelan”. Entraste a la universidad, con gran dedicación obtuviste tu titulo de “pobresor”, como dices hoy en día. Nos has dado grandes alegrías, y algunas penas, pero de eso se trata la vida. Al pasar del tiempo, sigo siendo tu confidente. Fui la primera en saber que ibas a ser padre y fui la primera en saber que te casarías, tal vez no fui la primera en ver a tu hijo recién nacido, pero tú entendiste cual era mi problema ese día. Soy una mujer agradecida de los dones que se me han entregado, y con el tiempo comprendí porque existían dones que no llegarían jamás a mí. No sé porque comencé hoy a escribir, pero no importa, solo quería contarte que las puestas de sol me recuerdan a ti …

viernes, febrero 03, 2006

Recuerdos ...

Los recuerdos se agolpan rápidamente, torpes como en el comienzo, dulces y amargos, esos días parecían más largos, las noches más estrelladas. Corríamos descalzos por el largo patio acompañados por los perros, nos parecía internarnos en la selva virgen (en ese tiempo yo también lo era), los arboles llegaban al cielo, jamas pensamos que tendríamos que crecer, todo era simple y natural. Los animales se veían gigantes, caballos percherones, pavos que parecían querer dicirnos algo, gallinas con sus retoños y vacas lecheras manchadas que nos miraban sin mirar. Los almuerzos con la familia, el ritual para preparar humitas o pastel de choclo, los deberes de los niños, dar comida y agua a los animales, retirar los huevos del ponedero, en invierno ayudar a encender los braceros con carbón, jugar, si jugar, pero no con juguetes comprados sino con porotos (era nuestro ejercito) o simplemente con una de las tantas ramas que servían para hacer el fuego donde se colocaba una marmita para cocinar a fuego lento, las conservas caseras que hacia la abuela. La vida era simple y bella, llena de olores y sabores, repleta de imagenes y colores, igual que los colores del arcoiris o de un prisma. Pequeñas cosas nos hacian feliz, ver nacer un pollito, el vuelo de una mariposa, subir a los arboles a sacar fruta, jugar en los canales de regadio, sin temor a las enfermedades (que para serles franca, siempre pasaron por mi lado quedandose todas en mi hermano), terminar el dia agotados, pero felices.
Pensamos que el mundo era eso, flora y fauna "nativa", que los limites del mundo terminaban en ese portón rústico, que separaba nuestra niñez de los peligros, que como adultos vivimos día a día.
Pero terminaron esos días de infancia olorosita, calida, grata, cada uno tomo el camino que eligió, para bien o para mal, ahora luchamos día a día por sobrevivir en otra selva, ya no la selva de la infancia, que era hermosa y bienhechora, sino en la selva de cemento, donde, como dice una canción de un grupo Argentino, "todos luchan por mantener sus puestos"...

lunes, enero 30, 2006

Domingo en Familia

Estos son los momentos que vale atesorar ...

jueves, diciembre 29, 2005

Mi sobrino



Después de muchos años, nace hoy Sebastián, es mi primer sobrino y el primer nieto de mis padres (bueno es lógico). Esta historia nace en un colegio de Batuco, donde mi hermano conoce a su actual esposa, se ven y se enamoran, viven esta historia a 100 por hora y fruto de todo este amor nace hoy este ángel que viene a dar paz y armonía a una familia que envejecía sin ninguna motivación. Este niño viene a colmar de dicha los corazones de todos los que de una u otra forma están cerca de la familia. Mi babero me dificulta caminar y debo tener mucho cuidado en no tropezar y caer ... (y eso que no he tomado nada)